Como el refrescante y enigmático viento llegué a ser.
Cuando logré llegar al sitio, un torbellino removió mi alma, con cierto espectáculo floral, me recorrió todo el cuerpo, que sentía el palpitar del alma y el anhelo del corazón. No tenía idea qué podría esperar al respecto, quizá era aólo el alucín del extenuante calor, fruto del largo andar.
Me incorporé, pero la luz no cesó. me tallé los ojos abatidos, tampoco funcionó, fue cuando me di cuenta que sólo estaba soñando, así que como no tenía nada que perder, decidí aventurarme en la cueva, dónde mi imaginación se volcó, aunque después descubrí que fue de otra forma.
Y cual estatua hecha polvo, me fui haciendo añícos frente a mis ojos, paradójicamente no sentí dolor alguno; sólo la sensación de libertad y frescura. Aún no lo podía entender, sin embargo en cierta forma, pude avanzar, ¡podía moverme!, ¡pero qué extraño sueño!, espero poder recordarlo para encontrarle algún significado, me dije para mis adentros.
Así inicié mi viaje esperando que no llegara a dejar esta existencia. Deseeé ver la luna que brillaba esa noche y la admiré, tan mágica y blanca cual nieve encantada, brillando altivamente por saberse hermosa. Es inmensamente grande desde aquí, magnífica vista para un ser humano en soledad...
Dejé esos pensamientos melancólicos, aunque una frase me recordaba como un susurro muerto: "Preferible sufrir acompañado que ser feliz en soledad", hace algún tiempo llegué a considerarla parte de mí, sin embarfo a belleza de la noche me obligaba a olvidarla, y por primera vez elegí sonreír momentáneamente que tirarme a llorar como toda mi vida lo había hecho, no negaré que mi vista se empañó ni que mi pecho sentía un gran y profundo hueco, el cual pensé que sólo podría ser llenado con su compañía... Esta vez decidí aceptarlo, había hecho demasiado en tan poco tiempo que parecería ridículo que tuviera una pequeña parte de mi alma aunque ni siquiera lo conociera.
¿Cómo alguien a miles de kilómetros podría hacer algo así?, ¿podría hacer algo así? o más bien ¿por qué YO lo había permitido? No hubo respuesta en el silencio de mi mente, de mi alma, de mi corazón. * ¡Oh! estos suspiros que invitan a la obra más melancólica de la vida incitando a ponerle fin de una buena vez.
Sin embargo, como había mencionado, en esta ocación decidí sonreír...
Con mi nueva habilidad me pude resistir -momentáneamente- a ir a conocerlo, aunque él no lo supiera ¿A caso a esto se le llama acechar? ¿A caso si me viera a la puerta de su casa o de su escuela, pensaría que estoy demente? ¿Me ignoraría más de lo que lo había hecho? supongo que le provocaría un tipo agudo- sevro-crónico-degenerativo de paranoia ¿podría haber otra reacción? lo dudo mucho... asumiendo que me reconozca de primera vista... tanto que metería mis manos al fuego por esta respuesta, incluso juraría que esto es la realidad antes que pensar o llegar a creer lo contrario, deseché la idea. Meh... al parecer soy buena hostigando ¿lo tomaría como una virtud o sería más bien un defecto? dejaré esa respuesta al aire, no es tan importante por ahora.
Debido a mi naturaleza e ignorando todos los cuestionamientos antes propuestos, me dí a la tarea de seguir lo que no me indicaba la razón, era la única manera de desengañarme de una buena vez.
Pero no estaba segura de queres desengañarme, es más sería una penaperder a una persona así, pero si él lo había empezado, ¿tenía derecho de terminarlo cuando quisiera, sin importarle la otra persona? ¿lo tenía? ¿uh?
Negándome a la necedad de las palabras me dirigí a la boca del lobo, eso supuse. Algo como una pequeña voz interior había surgido en esta circunstancia, ¡qué raro!... vaya momento en el que se dignó a aparecer. Me decía que dejara esa locura y sihuiera mi camino, pero el lado irracional de mi mente no quería dejarle la decición de "acabar" con esto a su antojo, sentía que yo debía decirle algo por sus engaños y por haberme embrujado de tal mod, mi orgullo no soportaba dejar ese "arreglo" así, tenía que pagar de algún modo, aunque no estaba segura de poder ser cruel esta vez; él había sido diferente, nunca me enteré cuando mis pensamientos comenzaron a girar en torno a él, hasta que dolió demasiado, y demasiado fue poco.
Francamente, reconocí un patróm, volvía a pensar en abandonar mi modus vivendi y mi futuro por alguien que no valía la pena, pero ¿qué me hacía pensar que no la valía?. Inmersa en mi debate todo apuntó a cierto punto y reitero punto, porque había pasado por alto ciertas cosas que no habría dejado de lado jamás y me pregunté por primera vez ¿sería posible encontrar a tu alma gemela en un cuerpo más chico? -y por chico no me refiero a la estatura- esta pregunta me había estado causando un dolor de cabeza, pero al mismo tiempo en mi horas de lucidez me cuestionaba a mí misma qué diablos me hacía pensar esa incoherencia. Nunca lo había visto, ni una vez, ¡ni siquiera lo conocía!
¿Qué me haría pensar en una locura como esa? ¿mi obsesión?
Creo que me costó trabajo escribir esta palabra, pero ¿realmente estoy obsesionada? ¿hay alguna manera confiable de saberlo?Supongo que me obligué nuevamente a olvidarlo, ya no pienso tanto en él, ni me siento mal porque no me habla... ¡oh!pero ¿qué estoy diciendo? claro que me siento mal por alejarlo de mi pensamiento, claro que borro mil mensajes para no mandarlos, claro que me muero de ganas por hablarle cuando está en linea, -aunque no he podido evitarlo del todo- lo pienso más cuando puedo, cuando me da el arranque de desesperación lo hago y después me arrepiento -en cierto modo- .
¿Pensará que estoy totalmente fuera de mi mente?¿racional e irracionalmente loca?...
Aún vago junto al viento con mi alma silvestre, con mi precario conocimiento, con mis preguntas sin respuesta, con mis suposiciones, con todo lo que es mío, con lo que dijo y se grabó con sangre en mi corazón, con esto y más; la princesa más hermosa de estas calles duda si alguna vez lo fue, duda acerca de lo que siempre quiso escuchar... ¿fue una simple, despiadada y cruel broma? o será que sólo fue un mal entendido y yo le daba otro sentido a todas las frases o será que aún estoy soñando...
*Frase de Edgar Allan Poe
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada